En el barrio indÃgena de Sutiaba, león, es costumbre exhibir el viernes santo las alfombras pasionarias, hechas de aserrÃn policromado, y de colores vivos.
Lo cierto es que en Nicaragua, estas alfombras se elaboran para los dÃas de semana santa.
Más de 40 familias tradicionales son las encargadas de hacer estas maravillosas obras religiosas. Según los artesanos no hacen diseños profesionales, simplemente hacen apuntes o ideas de lo que será luego la obra terminada sobre las calles de Sutiaba.
AsÃ, en Sutiaba la tradición arranca en el año 1910, y consiste en preparar primero el tema bÃblico que van a llevar a cabo, luego, los materiales son la arena, tierra, aserrÃn y colorantes para teñir a éste último.
Se exhiben las alfombras a lo largo de dos o tres cuadras sobre la calle principal del barrio, exactamente por donde va a pasar luego el santo entierro. Más tarde, comienzan a construirlas a las tres de la tarde y finalizan dos horas después.
En señal de humildad y fervor católico la procesión del santo entierro termina su marcha pasando sobre las alfombras pasionarias. Es un arte efÃmero con reminiscencias barrocas.
Los turistas nacionales y extranjeros, con cámara a mano, aprovechan para fotografiarlas cuando están recién finalizadas, constituyendo un recuerdo grato del arte religioso y popular de los sutiabas.




