Mill Ends Park: Un parque liliputense
Cual fruto de la imaginación de un habitante de Liliput, Mill Ends Park se erige orgulloso y se proclama como el parque más pequeño del mundo con tan solo 0.3 metros cuadrados. El punto a favor de este parque es que su mantenimiento y cuota de agua necesaria para mantenerlo verde los 365 días del año es sumamente mínima, y más aún en tiempos del calentamiento global. Obviamente el punto en contra es que no puedo ser visitado en familia, o al menos no toda la familia junta. Es más, los entusiastas y curiosos que se acercan al parque solo se tienen que conformar con verlo desde fuera, ya que poner un pie en el parque significaría su destrucción total. (ver hoteles en Estados Unidos)

mill ends park (world’s smallest park) por Photos by Mavis
Mill Ends Park nace cuando el periodista Dick Fagan -de ascendencia irlandesa- vuelve de la Segunda Guerra Mundial en el año 1946 y se establece en Portland en el estado de Oregón en los Estados Unidos. Durante este tiempo trabaja como columnista en el Diario de Oregón y mirando a través de su ventana en el segundo piso de un edificio de Front Street, tal vez aburrido, tal vez buscando una nueva historia, avizora un agujero, hasta ese momento destinado a la colocación de un poste de alumbrado público. El poste nunca llegó y el verde de la mala hierba se apoderó del lugar. Fagan decidió ponerse manos a la obra y reemplazar aquella mala hierba por unas cuantas flores que alegraran el panorama desde su ventana. Sin saberlo, Fagan había encontrado una historia para su columna, la de Mill Ends, nombre con el que bautizaría a su pequeña creación y que con el tiempo se volvería tema recurrente de sus textos.

Una alucinada historia suya marca el nacimiento del parque, en la que cuenta que mirando el hoyo descubrió que era el escondite de un duende travieso llamado Patrick O´Toole, que al ser apresado por él, le concedió un deseo. “Un parque” dijo Fagan sin especificar tamaños, y así fue como el duende convirtió el hoyo antes vacío en un verde mini parque.
En el año 1948, Fagan dedicó Mill Ends Park al Día de San Patrick y siguió escribiendo sobre el parque durante dos décadas hasta su muerte en el año 1969 víctima de cáncer. Dos años después el Libro Guinness lo consideró como el parque más pequeño del mundo.

The World’s Smallest Park por Skrewtape
Su mayor reconocimiento lo consiguió en el año 1976 al obtener su certificación como parque de la ciudad. A través de los años, se le han agregado a Mill Ends Park ciertos elementos como una pequeña piscina para mariposas, estatuillas, una noria en miniatura que fue llevada al parque en una mini-grúa y una herradura. Es además el lugar favorito para la realización de carreras de caracoles.
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